MLS
Kily González, DT de Messi en Inter Miami, recuerda su pasado
Antes de convertirse en el nuevo entrenador de Messi, Kily González reconoció que como jugador fue rebelde, intenso y de carácter complicado
Cristian ‘Kily’ González está a punto de comenzar uno de los capítulos más importantes de su carrera como entrenador. El argentino fue elegido por Inter Miami para tomar las riendas del equipo y tendrá una misión que no es menor, como la de dirigir a Lionel Messi.
El nuevo técnico de Las Garzas ya conoce de cerca lo que significa convivir con grandes figuras y vestuarios de alta exigencia. Durante su etapa como futbolista pasó por clubes como Valencia e Inter de Milán, además de ser internacional con Argentina. Pero antes de convertirse en el entrenador que tendrá que gestionar a Messi, el propio Kily reconoció que su personalidad como jugador no siempre fue sencilla.
En una entrevista concedida a Relevo en diciembre de 2024, el entonces entrenador de Unión de Santa Fe recordó aquellos años en los que su intensidad dentro de la cancha también lo llevaba a tener discusiones con entrenadores, compañeros y dirigentes. “Yo era muy rebelde, era muy caprichoso, a lo mejor lo sigo siendo”, reconoció el argentino durante aquella charla.
Kily también admitió que con el paso del tiempo comenzó a mirar de otra manera algunas de las situaciones que protagonizó durante su carrera. “Hoy, con 50 años, analizo reacciones que he tenido en mi trayectoria y a veces hasta me avergüenzo de haber protagonizado algunas de ellas”.
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De jugador protestón a entrenador de Messi
La transformación del Kily futbolista al Kily entrenador es precisamente una de las historias que más llamó la atención en aquella entrevista. El ex jugador recordó que antiguos compañeros como Santiago Cañizares y Fernando Morientes incluso se burlaban de él cuando comenzó su carrera en los banquillos. “Ahora te quiero ver a ti, cuando tú lo puteabas a este, al otro, y tus reacciones, y esto…”, contó.
Y el propio Kily aceptaba que tenían razón. “He vivido y convivido con situaciones que yo mismo las hacía, con los profes, con los entrenadores, hasta con los dirigentes”, explicó.
Aquella experiencia terminó convirtiéndose en una herramienta para su trabajo. El argentino aseguró que le gusta mantener una relación cercana con sus futbolistas y que su puerta siempre está “semi abierta” para hablar.
Su filosofía también tiene mucho de aquel jugador que alguna vez fue. Kily reconoció que le gustan los equipos protagonistas y que su idea futbolística conserva parte de su carácter dentro de la cancha. “Yo era muy intenso, muy agresivo, muy peleón y me gustan los equipos que intentan ser protagonistas”.
Ahora tendrá que trasladar esa personalidad al vestuario de Inter Miami. La diferencia es que ya no será él quien tenga que competir, protestar o enfrentarse con el entrenador. Esta vez será quien tome las decisiones y gestione a un grupo encabezado por Messi.
El propio Kily reconoció que, como entrenador, ha aprendido a controlar aquella intensidad que lo acompañó durante toda su carrera. “Obvio que la experiencia de situaciones me ha hecho hoy pensar, ¿por qué tan intenso?”, reflexionó.
Y dejó una frase que ahora cobra especial relevancia con su llegada a Miami: “En vez de reaccionar, pensar un poco más”. El argentino también explicó que, como técnico, presta especial atención al aspecto humano de sus jugadores. Para él, mantener al futbolista en buenas condiciones emocionales es tan importante como el trabajo táctico.
“Me preocupa más el tema humano que lo futbolístico”, afirmó. Esa será una de sus grandes tareas en Inter Miami. Kily llegará a un vestuario con figuras de enorme recorrido y con Messi como principal referente. Su experiencia como futbolista de élite, sus años en Argentina y su paso por distintos banquillos serán puestos a prueba en la MLS.
Hace casi dos años, cuando todavía dirigía en Argentina, Kily hablaba de los aprendizajes que le había dejado ser aquel jugador que discutía, protestaba y vivía cada partido como si fuera el último. Ahora tiene la oportunidad de demostrar cuánto cambió.
El mismo futbolista que reconocía haber sido “muy rebelde” será quien se siente en el banquillo de Inter Miami para dirigir a Messi. El círculo parece cerrarse, pues la intensidad que alguna vez fue parte de su problema como jugador podría convertirse ahora en una de sus principales armas como entrenador de Las Garzas, quienes defienden su título de MLS Cup.
Con información: TUDN