Mundial 2026

Ecuador sufre la falta de contundencia y pierde en su debut ante Costa de Marfil

El equipo sudamericano estrella tres pelotas en los palos y cae en el último minuto del partido

Published

on

Una fiebre de camisetas amarillas invadió Filadelfia para presenciar el debut en los Mundiales de la mejor generación de la historia de Ecuador, pero el fútbol no es cuestión de romanticismos. El equipo de William Pacho, Moisés Caicedo y Piero Hincapié, que había estrellado tres remates en el travesaño y los postes cuando el partido estaba 0 a 0, sufrió una derrota a traición, a los 44 minutos del segundo tiempo, cuando Costa de Marfil llegó al 1 a 0 tras un fenomenal desborde de Wilfried Singo —un defensor que se proyectó como delantero— y una gran definición de Amad Diallo.

Ecuador no merecía perder, pero ahora quedará obligado a sumar ante Alemania y vencer a Curazao en los partidos restantes del grupo E para pasar a los 16os de final del Mundial 2026. Los equipos sudamericanos siguen sin ganar en el Mundial: previamente había perdido Paraguay, ante Estados Unidos. Apenas Brasil sumó un empate, encima decepcionante, ante Marruecos. Ya casi al finalizar la cuarta jornada, el Mundial 2026 sigue sin empates 0 a 0.

Ausente en todo el siglo XX, Ecuador debutó en las Copas del Mundo en Corea del Sur-Japón 2002 y se convirtió en un clásico moderno de Sudamérica en los Mundiales, únicamente con menos participaciones que Brasil, Argentina y Uruguay, o sea, por encima de Colombia. De los siete Mundiales jugados en este siglo, participó en cinco —también en Alemania 2006, Brasil 2014, Qatar 2022 y Estados Unidos-México-Canadá 2026— y solo faltó en dos, Sudáfrica 2010 y Rusia 2018.

Lea también: Japón reaccionó dos veces y rescató un empate ante Países Bajos

Sin embargo, a Ecuador le falta dar el siguiente paso, que la cantidad se convierta en calidad: solo una vez superó la primera fase y llegó a los octavos de final, cuando quedó eliminado por un gol de tiro libre de David Beckham. A este Mundial llegó para pagar esa deuda. Aquella generación liderada por Agustín Delgado, Iván Kaviedes o Álex Aguinaga abrió el camino a la actual, la mejor de la historia ecuatoriana: pocas selecciones pueden presumir de contar con jugadores del nivel de William Pacho (París Saint Germain), Moisés Caicedo (Chelsea) y Piero Hincapié (Arsenal).

Todavía sin ganarse el corazón de los hinchas ecuatorianos, el técnico Sebastián Beccacece —uno de los seis argentinos en el Mundial, como Lionel Scaloni, Marcelo Bielsa, Néstor Lorenzo, Mauricio Pochettino y Gustavo Alfaro— parte de una premisa lúdica: intenta concederle a su selección un juego colectivo y ofensivo, tal como mostró en el inicio ante Costa de Marfil. Liderado por un gran Moisés Caicedo, Ecuador sorprendió al inicio a los africanos en medio de un primer tiempo muy entretenido, de área a área, con los marfileños también con sus propias armas, en especial los permanentes desbordes de Yan Dioamande —figura a sus 19 años— sobre Hincapie.

Que las estadísticas en el fútbol son relativas lo demuestra que, al final del primer tiempo, la pizarra indicaba que Ecuador todavía no había rematado al arco —un ítem que sólo contempla los disparos entre los tres palos—. Sin embargo, ya para esa altura, dos disparos se habían estrellado contra el travesaño del arco africano, uno de John Yeboah -nacido en Alemania- y otro de Alan Minda. Los cazadores de datos perdidos en los Mundiales recordaron que la última vez que un equipo había rematado dos veces al palo en los primeros 30 minutos, sin convertir un gol, había sido la propia Costa de Marfil, ante Corea del Norte, en Sudáfrica 2010.

La maldición —o la bendición— de los travesaños continuó al comienzo del segundo tiempo, y otra vez por duplicado. Primero Enner Valencia remató al palo y, acto seguido, un disparo del marfileño Elye Wahi también fue al travesaño del arco de Hernán Galíndez, el argentino nacionalizado ecuatoriano que, a sus 39 años y 70 días, se convirtió en el segundo arquero sudamericano más longevo en los Mundiales, solo por detrás del colombiano Faryd Mondragón, que atajó con 43 años y 3 días en Brasil 2014.

Pagando el esfuerzo del primer tiempo, un cansado Ecuador perdió la pelota y Costa de Marfil de a poco pasó a jugar más cerca de Galíndez, con mucha más participación. El partido, sin embargo, se encaminaba hacia el 0 a 0, merecido por el reparto de puntos, pero injusto porque se había tratado de un partido que merecía goles.

El equipo de Beccacece ya podía abrazarse al empate, que parecía un buen negocio para la clasificación a los 16º de final, hasta que a los 44 minutos llegó el gol de Diallo, un festejo extra para el regreso de los marfileños al Mundial luego de 12 años. Los miles de ecuatorianos en Filadelfia, entre ellos el presidente Daniel Noboa, entendieron que el fútbol también es traidor: ya habían perdido contra los postes.

Con información de: El País

Advertisement
Redacción JG

Noticias

Exit mobile version