FCTV
FCTV | Austin FC listo para hacer historia
La Lamar Hunt U.S. Open Cup es el torneo de fútbol más antiguo de Estados Unidos y uno de los más longevos del mundo
La Lamar Hunt U.S. Open Cup es el torneo de fútbol más antiguo de Estados Unidos y uno de los más longevos del mundo, con una historia que se remonta a 1914. Nació bajo el nombre de National Challenge Cup, organizado por la Federación de Fútbol de Estados Unidos con la idea de tener una competencia abierta en la que pudieran participar tanto equipos amateurs como profesionales. Desde entonces, el torneo ha sido un reflejo del crecimiento y las transformaciones del balompié en el país. En sus primeros años, clubes fundados por inmigrantes europeos fueron los protagonistas, pues ellos trajeron la pasión por el deporte y lo establecieron en distintas ciudades industriales de la costa este y del medio oeste. Equipos de origen escocés, irlandés o alemán dejaron huella en las primeras ediciones, cuando el fútbol aún era visto como una disciplina marginal frente al béisbol o el fútbol americano.
A lo largo de las décadas, la copa vivió momentos de esplendor y otros de menor interés, dependiendo de la popularidad del fútbol en cada época. En los años cuarenta y cincuenta, la competencia tuvo relevancia gracias a equipos formados en comunidades inmigrantes que encontraron en ella un espacio de representación. Más adelante, con la llegada de ligas profesionales como la North American Soccer League en los setenta, el torneo tuvo cierta competencia, pero logró mantenerse como una tradición que premiaba a cualquiera que soñara con ser campeón nacional. En 1999 la competición fue rebautizada oficialmente como Lamar Hunt U.S. Open Cup en honor a Lamar Hunt, uno de los grandes promotores del fútbol en el país, dueño de equipos en la NASL y figura clave en la fundación de la Major League Soccer. Hunt no solo apoyó la copa, sino que también fue pionero en darle al fútbol un lugar dentro del deporte profesional estadounidense.
Con el crecimiento de la MLS a partir de 1996, la copa encontró un nuevo impulso. Los equipos de la liga comenzaron a competir regularmente y a darle prestigio al torneo, aunque los clubes amateurs y de divisiones inferiores mantuvieron su espacio, convirtiendo al certamen en un escaparate de sorpresas y hazañas. Las llamadas “Cenicientas” han logrado eliminar a equipos de primera división, reforzando la identidad única de la competencia. La Lamar Hunt Open Cup no solo entrega un trofeo, sino también un boleto para la Liga de Campeones de la Concacaf, lo que ha aumentado su valor. Hoy en día sigue siendo el torneo que conecta a toda la pirámide del fútbol estadounidense, uniendo a profesionales y aficionados en una tradición que supera un siglo y que simboliza la diversidad y la pasión por el deporte en Estados Unidos.